LÍNEA PROGRAMÁTICA B. Hacia una economía orientada al bien común: generadora de empleo, justa, sostenible y centrada en lo local.

(fotos)

“La economía del bien común” (Deusto, 2012) es un sistema económico alternativo completo, cuyos fundamentos habían sido desarrollados por Christian Felber en “Neue Werte für die Wirtschaft” (Deuticke, 2008; el título se puede traducir al castellano como “Nuevos valores para la economía”) Se trata de un proceso participativo, de desarrollo abierto que busca sinergias con procesos similares – desde la economía solidaria y la economía del post-crecimiento, pasando por el movimiento de bienes comunes y el de la renta básica, hasta el movimiento de comunidades de transición y el de monedas complementarias.

La democracia representativa será completada por la democracia directa y la democracia participativa. La ciudadanía soberana debe poder controlar y corregir su representación, decretar leyes por sí misma, modificar la constitución y poder controlar las infraestructuras de abastecimiento: ferrocarril, correos, bancos. En una democracia real los intereses de los representantes son idénticos a los de la ciudadanía soberana. Requisitos para ello son derechos constitucionales de co-legislar y de controlar por parte de la ciudadanía soberana.

Para afianzar en los niños los valores de la economía del bien común y poderlos practicar, el sistema de educación debería estar orientado igualmente hacia el bien común. Esto requiere otra forma de enseñanza y otros contenidos, como por ejemplo: educación emocional, ética, comunicación, educación democrática, experiencia de la naturaleza y sensibilización corporal